Candela Luque es un personaje inventado desde el principio al fin, así como los casos en los que interviene, sin embargo, es cierto que antes de morir Franco, se hizo un llamamiento a las funcionarias que formábamos parte del Ministerio de la Gobernación, para que, de forma voluntaria nos prestásemos a la experiencia piloto de incorporar a la mujer a los cuerpos de seguridad del Estado.

Es una mujer que ingresa en el Ministerio de la Gobernación de España en 1970 y que cuatro años después decide acudir al llamamiento del entonces Ministerio de la Gobernación, hoy de Interior, que convoca a todas las funcionarias que lo deseen a formar parte del Grupo Especial de Policía Femenino, experiencia piloto para incorporar a la mujer a los cuerpos de seguridad. Ella lo hace por amor a la justicia y a la aventura, pero poco a poco el trabajo se convierte en una vocación, hasta el punto de renunciar a ejercer la carrera de Derecho por seguir formando parte del Grupo de Homicidios.

Su familia vive en Málaga, pero su madre es alemana, nacida en Stuttgart, porque su abuelo materno nació allí. El padre de Candela, Juan Luque, es un abogado nacido en Málaga vinculado al mundo de la construcción y uno de los artífices de Puerto Banús. Candela no puede soportar la doble moral de su padre y que intente controlar su vida, sus amistades, sus lecturas e incluso pretenda influir en su pensamiento. En contra de todos, abandona su acomodada vida para vivir en un estatus al que no está acostumbrada. Ese es el precio de su libertad.