
Candela Luque es un personaje inventado desde el principio al fin, así como los casos en los que interviene, sin embargo, es cierto que antes de morir Franco, se hizo un llamamiento a las funcionarias que formábamos parte del Ministerio de la Gobernación, para que, de forma voluntaria nos prestásemos a la experiencia piloto de incorporar a la mujer a los cuerpos de seguridad del Estado.
El personaje es una mujer que ingresa en el Ministerio de la Gobernación de España en 1970, porque desea abandonar la casa paterna y no le permiten hacerlo si no es con un trabajo fijo. En esa época, la mayoría de edad para la mujer era a los 23 años. Las primeras oposiciones que encuentra en el Boletín Oficial del Estado son para ese ministerio y se presenta a ellas convencida de que es un periodo provisional de su vida, porque su deseo es matricularse en la Facultad de Derecho y ejercer como abogado en el futuro. En 1976, termina la carrera.
Su familia vive en Málaga, pero su madre es alemana, nacida en Sttutgart, porque su abuelo materno nació allí. El padre de Candela, Juan Luque, es un abogado nacido en Málaga vinculado al mundo de la construcción y uno de los artífices de Puerto Banús. Candela no puede soportar la idea de que su padre controle su vida, sus amistades, sus lecturas e incluso pretenda controlar su pensamiento. En contra de todos, abandona su acomodada vida para vivir en un estatus al que no está acostumbrada. Ese es el precio de su libertad.